En la juventud gitana actual existe un grupo de personas con mayor nivel formativo. Esta juventud, se caracteriza por una toma de conciencia muy fuerte de su identidad gitana y un deseo de promoción del pueblo gitano, deseo de promoción que va unido a la creencia en la necesidad de una serie de cambios y, entre ellos, la importancia de una mayor formación académica para todos como forma de acceder a una situación mejor.

La dinámica del cambio

Si toda sociedad requiere siempre evolucionar, hay momentos de especial necesidad de adaptación a nuevas realidades. La sociedad gitana en el momento actual se encuentra enfrentada a una serie de fuerzas que la han llevado a una importante dinámica de cambio. Así tenemos:

  • El cambio en el mercado laboral que afecta a los oficios desempeñados tradicionalmente por el pueblo gitano. Temporeo agrícola, mercadillos o recogida de chatarra entre otros, son oficios que cada vez pueden acoger a menos gitanas/os y aportan menor rendimiento económico. Es preciso entrar en un nuevo modelo productivo que, como señalan las personas entrevistadas, implica mayor formación —"Ya no sirve en los trabajos empezar por la escoba"— o la incorporación de la mujer al trabajo —"Es necesario que tanto el hombre como la mujer trabajen y tengan un sueldo."—
  • El segundo elemento lo constituye la sociedad postmoderna donde, por un lado, fluye constantemente información —"Cada vez que pones la T.V. dejas entrar un payo en tu casa"— y donde procesos de globalización suponen una mayor interacción: —"Antes, ser gitano suponía que casi no tenías contacto con payos. Pero ha cambiado. Ahora se respeta mucho a la gente que sabemos movernos dentro de la administración."—

Fruto de esta situación, la comunidad gitana-española, desde hace ya varias décadas, ha entrado en un importante proceso de cambios. Estos cambios se originaron ya en generaciones anteriores. Uno de ellos fue preocuparse por un mayor nivel formativo de sus hijas/os y el surgimiento de una generación de jóvenes gitanas/os con alta promoción sociocultural.

No sólo tienen un nivel más elevado de formación académica, sino que apuestan por una adquisición de conocimientos relativos a todos los ámbitos humanísticos y muy especialmente sobre la cultura gitana. Entienden la formación como elemento de promoción personal (a más formación más posibilidades laborales o de desarrollar una vida satisfactoria en todos los ámbitos) y también de promoción social gitana (consideran que el saber es uno de los puntales de la mejora del pueblo gitano).

Ellas y ellos, por sus saberes específicos, se saben una riqueza muy importante y un elemento potencial que puede ayudar al desarrollo de la sociedad gitana. —"Los jóvenes han sido, en todas las épocas, los que han marcado el cambio y yo creo que a nosotros nos toca hacer los cambios."—

Estas/os jóvenes, aportan ideas y costumbres novedosas para muchas personas. Por ello, son una minoría que es vista con recelo por la sociedad gitana, en general más conservadora. Ésta, con frecuencia no conoce más que su entorno gitano y la sociedad paya que la rodea más directamente. Todo lo nuevo, al no poder identificarlo con sus costumbres gitanas, lo identifica automáticamente como payo y a las personas que quieren cambiar las descalifican como apayadas. Las/os jóvenes sufren con frecuencia esta presión —"¿Cómo nos ven los gitanos que no estudian a los que estudiamos? ¡Ah, mira! Se parece a un payo. Ja, si es que habla como un payo; y ya empiezan a apartarte."—

Una idea a tener en cuenta es que cambiar no implica automáticamente asumir ideas payas. Cierto que la sociedad paya puede enriquecer a la sociedad gitana y que algunos de los procesos que está sufriendo la sociedad gitana son procesos por los que pasó la sociedad paya (por ejemplo, más nivel formativo o mejoras en el cuidado de la salud tales como acudir a un ginecólogo); pero no sólo se trata de asumir valores payos-españoles, sino también otros modelos payos-no españoles (más en el momento actual de aumento de la inmigración desde países empobrecidos), modelos nuevos que construya la propia sociedad gitana o incluso modelos gitanos tomados de otras partes: —"Hay muchas maneras de ser gitano; en el resto del mundo hay otras maneras de ser gitano, otras formas de ser. Aunque lo cuentas y no te creen."—

Sería un error ser colonizados por la cultura paya, cultura que tiene sus virtudes pero también sus evidentes defectos. Más aún, una adecuada interacción implica no sólo que la cultura gitana aprenda de la paya sino también que la paya aprenda de la gitana.

Los jóvenes gitanos entrevistados lejos de apayarse, están teniendo una serie de procesos importantísimos:
  1. En primer lugar, el tener un nivel formativo superior les ha llevado a repensar el hecho gitano: —"Yo he cambiado mucho en el concepto de gitano. Me sonaba un poco lejano. Sabía lo que era, pero no lo sabía bien, bien como lo sé ahora."— Y a concienciarse: —"Yo cada vez me estoy volviendo más reivindicativo. Con estas jornadas [Encuentro de jóvenes realizado en Málaga], esta semanita, me ayuda a concienciarme más."—
  2. Desde esa mayor formación y sensibilización tienden a preocuparse por la promoción del pueblo gitano mostrándoles formas nuevas de ser gitano más exitosas: —"Yo voy a aportar mi granito de arena, yo no voy a obligar a nadie, yo sé que mi función sobre todo, sobre todo, sobre todo, es que la gente pueda observar."—
  3. Por otro lado, existe una preocupación por mostrar que no se deja de ser gitano desde un respeto más escrupuloso a las tradiciones gitanas: —"Yo, por ejemplo, he estudiado, y dentro del propio gitano eso es extraño. Estas un poco apayado. Y yo le pregunto a uno, ¿en qué eres tu más gitano que yo? Había una persona enferma y yo he ido a visitarla, una costumbre gitana; tú no. Ha habido un entierro, yo he ido al entierro y no te he visto. Si acaso, soy yo más gitano que tú. A ti sólo te veo en las bodas; para lo bueno. Hay que estar a lo bueno y lo malo."—

Más aún, su mayor formación y su sensibilización por el hecho gitano les lleva con frecuencia a conocer con más profundidad la realidad de la cultura gitana y de su historia. Los cambios que proponen, suelen señalar, no implican pérdida de identidad gitana, son aspectos negativos que, aunque en algún momento se asociaran al gitano, no se deben a su esencia gitana. Muchos de ellos señalan que estos aspectos "no son gitanos sino marginales". Aspectos como la baja formación o el chabolismo no son componentes de la identidad gitana sino fruto de una situación de marginación en que viven ciertas personas gitanas.

Cambios impulsados por la juventud gitana

Como se señala, se está buscando una forma nueva de ser y de sentir gitano. Algunos de esos nuevos rasgos parecen claros para la mayoría de las/os jóvenes gitanos de alta promoción sociocultural. Otros rasgos se encuentran en una situación de definición y debate. Al tratarse de aspectos que tienen que ver con valores y creencias centrales, muchos generan fuerte polémica. En estos debates no sólo interviene la racionalidad de las ideas, sino también la emocionalidad.

Coincidiendo con diversos estudios, encontramos que lo más frecuente es que la población mayoritaria, que defiende la tradición, se fundamente más para sus análisis en las características que la legitiman como mayoría: el consenso, la credibilidad, la amplitud… En nuestro estudio aparecerá esta actitud cuando en defensa de las tradiciones se hable de si algo es o no gitano, y si renunciar a ello sería renunciar o no a algo que constituye la esencia gitana; es decir, se prime la comparación social. Por su parte, la minoría que defiende el cambio está más centrada en las características del contenido a transmitir: porque es buena o mala tal idea, es decir, se prime el análisis racional. Veamos algunas de las ideas centrales de esta nueva juventud:

1.El primer elemento es el orgullo de ser gitana/o. —"Yo soy gitana, a mí quien me acepte debe aceptarme como soy."— Este ser y sentir gitanoes difícil de operativizar: —"Es el compartir con otros gitanos que piensan como tú. Ser gitano no tiene expresión, es algo que llevas por dentro. Ese sentido de la libertad."—

Es difícil de operativizar, pero también porque no era necesario operativizarlo. Tradicionalmente, nacer en una familia gitana implicaba ser gitano y tener poco contacto con el payo. En la actualidad el mayor contacto con el payo, la existencia de algunos matrimonios mixtos y el replanteamiento de algunas costumbres tradicionalmente asociadas al gitano, nos llevan a la necesidad de clarificar el concepto de gitaneidad. Así encontramos una serie de conductas y actitudes adquiridas: —"Es algo que desde chiquitita, es algo que tengo arraigado. Tengo arraigadas ciertas actitudes."—

Se señala la necesidad de no perder el grueso de las costumbres y elementos diferenciales gitanos: —"Lo que no se debe perder, pues hay costumbres muy bonitas que han estado muy arraigadas a lo largo de todos los tiempos. A lo largo de estos días he oído opiniones, propias de gitanos, pero yo creo que suponen una pérdida de identidad. Porque si se degradan esos valores llegará un momento en que un gitano ¿en qué se diferencia de un no gitano, si no tiene nada que lo diferencie?"—

Asumir el grueso de estas tradiciones no significa no querer cambiar ciertos aspectos: —"Papá, yo sé que tú eres así pero yo soy así y quiero que mis hijos piensen de esta manera, les voy a dar esta educación, yo quiero trabajar, no quiero casarme a los 15 años. Es como rechazar lo que me han enseñado. He cambiado cosas y quiero seguir cambiando."— Es decir, que la primera problemática es la necesidad de una nueva definición de gitano.

2.Otra idea ya comentada, y aceptada unánimemente, es la necesidad de un mayor nivel formativo para acceder a cualquier puesto laboral. No sólo es una formación universitaria, sino también una formación profesional.

3.También es unánime la necesidad de una mayor interacción con la sociedad paya. Las administraciones, los servicios educativos o de salud o los responsables de contratación de empresas son mayoritariamente payos. Un adecuado contacto con ellos puede aportar importantes beneficios. Esto implica, por un lado, no tener miedo de acercarse a ellas y tener las habilidades adecuadas de interacción y, por otro, implica que las personas payas adquieran una noción más ajustada de la sociedad gitana, de forma que las personas gitanas tengan menos barreras.

Existe sin embargo un problema no resuelto: ¿hasta qué punto se debe dar un trato igualitario (del payo al gitano y viceversa) y hasta qué punto es legítima una diversidad de costumbres y trato? Se señala que: —"Criticamos que la sociedad es racista con nosotros, pero nosotros, entre gitano y payo, el gitano también es distinto, por qué no decirlo". "Porque hablamos de diferencias, hablamos de culturas distintas. Una cultura es una forma de vivir, si tú estás con una persona que tiene otra forma de vivir, chocáis."—

4.Otro de los aspectos ampliamente debatido es el rol de la familia gitana. Uno de los pilares en que se fundamenta el sentir gitano es en la concepción de "un sentido de familia". Éste, tradicionalmente, incluye unos lazos muy fuertes y una división sexual de roles muy marcada. Existe una crítica a las familias payas por su falta de apego: —"Lo que más me gusta, la unión familiar. Yo veo a los payos muy independientes. Enseguida, quiero independizarme. ¡Ah hija! Pues lo entiendo."— Sin embargo esta misma persona no muestra demasiada coherencia pues, paralelamente, señala que: —"El que no dependa de mis padres les choca; porque es algo de generaciones… mi independencia, más que el que no les guste, es que les asusta."—

Y les lleva a quejarse: —"Esta niña… es que tiene su vida, tiene su trabajo… es que no cuenta con nosotros para nada. Qué pasa, se está volviendo una paya."— Es decir, que aunque criticando la independencia de la sociedad paya, en este caso como en otros, las/os jóvenes gitanas/os de alta promoción sociocultural tienen mayor independencia económica: —"Yo quiero tener mi trabajo"— y psicológica —"Yo no quiero casarme a los 14 años."—

Muchas personas también empiezan a encontrar fallos en muchos matrimonios: —"Tengo una visión del matrimonio un poco mala."— ¿Por qué? —"¡Ay! Porque sí, porque hay muchos casos que están llegándome, que estoy viendo. Si el amor se limita a lo que veo… ¿Por qué? ¿Por qué está fallando? No sé… No es sólo los gitanos, es en el mundo entero, las estadísticas de divorcios; se divorcian no sé cuántos matrimonios a lo largo del día. La gente se enamora y se desenamora, ¿el amor significa eso? Y es una gran mayoría, no es sólo un grupo de personas, te hace sentirte como… como si pudieras ser una de ellas. Yo soy muy reacia actualmente [a casarme]."—

Finalmente, otro aspecto debatido es el rol de las personas de más edad. Los mayores han sido y siguen siendo personas que reciben un respeto y deferencia muy especial, por ello al varón cabeza de familia se le tiene un respeto y obediencia muy alto y una preocupación por servirle y por su bienestar: —"Para el gitano son muy importantes los mayores, nunca los llevarías a una residencia."— Existe, pese a ello, alguna crítica a la presión ejercida por el cabeza de familia: —"Mi abuelo no me respetaba; con mis hermanos, nos quería tener muy controlados."— Y una reivindicación de la igualación de poder y comprensión por parte de la persona de edad: —"Que se nos comprenda; que un joven es igual que un viejo."— Por todo ello parece que tiende a debilitarse la dependencia existente entre padres e hijos.

Señalemos que esta tendencia al replanteamiento de la estructura familiar está llevando a debilitar la dependencia (especialmente de los padres). Que se debilite la dependencia no implica necesariamente debilitarse ni los lazos afectivos ni el apoyo que brinda la familia gitana a sus miembros. De hecho, no depender puede generar en vez de una relación vertical, una relación horizontal, en la que se produzca un trato más franco y abierto.

Si se superan los resquemores mutuos (de las personas de edad a ver que pierden poder y que cambian algunas de sus costumbres; y de los jóvenes a sentirse controlados y juzgados por las personas mayores), se puede conseguir una sociedad donde el joven aporte sus conocimientos específicos, fruto de su formación, y el anciano su madurez, fruto de la experiencia. Esta síntesis sólo se logrará si se pone el suficiente empeño en lograrla y no se cae ni en una gerontocracia (donde no se dé espacio a los jóvenes), ni en una copia de la sociedad paya donde los viejos a veces estorban. Pero si se logra, conseguiremos la situación familiar más exitosa para la satisfacción de las necesidades de todos sus miembros.

5.Uno de los aspectos vinculados a la idea de familia es el rol asignado a la mujer. Tradicionalmente ha existido una preeminencia del varón sobre la mujer: —"O sea, después de mi padre van mis hermanos y luego mi madre…Yo, esa escala… me gustaría cambiarla, pero no la veo mal. Está adaptada a sus tiempos; mis tiempos son otros."— Una de las consecuencias de este conflicto es un esfuerzo por hacer patente y resaltar los aspectos, valorados positivamente, del rol tradicional de la mujer gitana:

  • Su papel dentro de casa: —"Sin mi madre no se hubieran hecho las cosas. Mi padre es el que llevaba y lleva la voz cantante, pero mi madre es la que se encarga de que eso se lleve a cabo, lo cual es un papel importante." "La mujer es la que transmite la cultura." "Dentro de la familia vivimos en un matriarcado."—
  • La deferencia habida hacia la mujer: —"Con las mujeres se tiene más ¡umh!, no se cómo decirlo, más protección que a la mujer paya. La mujer gitana siempre depende de un hombre, de un padre, de un hermano, de un marido, de unos hijos..."—

No obstante, muchas jóvenes gitanas (secundadas por algunos hombres) se rebelan contra este papel tradicional de dependencia. En algún caso sólo es una rebelión contra determinadas situaciones de sumisión de la mujer: —"Una mujer gitana, nunca en la vida puede dejar que su marido la pegue. Yo no espero estar en esa situación. Yo me caso, y a mí, simplemente porque me levante la mano, le dejo ya ‘pa’ toda la vida."— Pero en muchos otros casos, contra una situación más general en la que no se siente cómoda: —"Yo, desde luego, no quiero ser la criada de nadie. No quiero ser la criada de mi marido. Ni siquiera siento la necesidad de casarme."— E incluso lanzan críticas contra algunos de sus compañeros varones que, pese a un elevado nivel de formación, caen en posturas sexistas: —"Es triste que gitanos de un cierto nivel tengan la idea, aunque termines la carrera, de seguir pensando: la mujer haciendo la paella."—

Existen, no obstante, ciertos puntos de coincidencia. Uno es la valoración de una relación más abierta entre personas de distinto sexo: —"Es una cosa sana, muchos gitanos jóvenes, juntos, haciendo, debatiendo; es una cosa sana."— Aunque confiesan que el primer problema está en los miedos que sienten: —"Lo que pasa es que a veces me da vergüenza a mí. En [mi pueblo] están las niñas y no me paro a hablar con ellas pero porque me da a mí vergüenza ponerme a hablar con ellas". "El primer día nos sentamos los chicos a un lado, las chicas a otro. Yo no pensé que iba a hablar con ella, o con ella o con ella. Yo venía muerto, sentarse con chicas mozas, luego ves... y he disfrutado un montón."—

Este proceso de acercamiento entre personas de distintos sexos es valorado como positivo de forma unánime por las/os jóvenes entrevistados y es un proceso que casi con seguridad se extenderá a todas las capas de la comunidad gitana en no demasiado tiempo. Pese a ello, en la actualidad, sigue encontrándose con fuertes reticencias y obstáculos por parte de la comunidad gitana, donde la separación entre hombres y mujeres ha sido tradicionalmente muy marcada: —"Yo, si me vieran en [mi ciudad] el trato que tenemos los chicos con las chicas… en [mi ciudad] no podemos. A la hora de tomarnos un café, no podemos. O hablar por la calle."— Llegándose a situaciones tan absurdas como la testimoniada por una joven que señala: —"Estaba con una lluvia impresionante, y me vio un amigo de mi hermano cruzando el puente [en su coche] y no me cogió. Y luego me lo dijo. No te cogí por los comentarios."—

6.Un tema ligado al anterior es el relacionado con el sexo y la virginidad. Como es de esperar en una sociedad heredera de la tradición cultural judeocristiana y donde se ha producido una drástica separación entre los sexos, la sexualidad es un tema tabú, del que no se suele hablar y sobre el cual existe un fuerte control. Destaca el control sobre la virginidad de la moza, que tradicionalmente se muestra en la boda, mediante el rito del pañuelo.

Sin embargo es un tema en el que se empiezan a notar algunos cambios en toda la comunidad gitana. Por ejemplo, ya no existe tanto tabú sexual en situaciones relacionadas con la salud: —"Simplemente, que una gitana vaya a un ginecólogo… es una tontería, tampoco se trata de un milagro, pero para mí sí lo es. Pues he conseguido que una gitana me diga: Anda, vente conmigo, que mañana voy. Porque son muy reacias a eso".— Y esto lleva a aceptar conductas como: —"Por ejemplo, a mí, me operaron de la matriz y yo era virgen. Pero yo tenía que entrar al quirófano y tu físicamente ya no eres virgen... En otro tiempo, me hubieran tachado de yo que sé qué. O hubieran dicho, pues mira ésta, ahora hará lo que le dé la gana."—

Existe, no obstante, un debate muy acalorado sobre la propia idea de virginidad. Muchas personas defienden la virginidad desde dos argumentos:
  • El primero es la habitual respuesta de la mayoría, señalar que es un aspecto constitutivo de la identidad gitana: —"Hablaba con las chicas gitanas que eso de la virginidad… Es que si perdemos esto ¿Qué nos queda para ser gitano? Y lo mismo digo para los chicos, eh, no sólo las chicas. Son cosas tan gitanas... "—
  • El segundo es un conjunto de explicaciones del estilo: —"El blanco, y más en una novia, significa la pureza. Si tú te has dejado toquetear ese color blanco, no te pega" — Y ¿si alguien quiere casarse y no está virgen? —"Entonces ya no se casa."— Fijémonos en que para casarse hay que ir virgen y la virginidad es un orgullo porque permite casarse. Normalmente, incluyendo algún paso intermedio más, se forma un conjunto de postulados circularmente autosustentados.

Pero existen también personas críticas. Algunas críticas surgen ante el rito de sacar el pañuelo en la boda: —"Una tradición como la del pañuelo, para mí, quitar una parte del cuerpo de forma no natural, para mí es algo negativo."— Otras críticas, aunque minoritarias, se dirigen a los problemas asociados al desconocimiento sexual: —"¿Por qué no se habla de sexo? Además les vendría fenomenal, porque la mayoría de matrimonios no fracasarían. Fracasan por eso. ¿Por qué hay tanto gitano que es infiel? Es que es una realidad, es que yo lo veo y lo vivo… Hay mucha gente que se casa y no son vírgenes las mujeres… Es lo que un primo mío me dijo hace poco y eso que es gitano: si se casara otra vez no lo haría sin convivir con esa persona."—

Diversos estudios confirman que la ignorancia del sexo, la inmadurez de los novios y el desconocimiento de la persona con la que se piensa convivir son factores de insatisfacción y fracaso de las parejas.

7.El último aspecto a resaltar es la religiosidad. Como buena parte del pueblo gitano, las/os jóvenes entrevistadas/os suelen pertenecer a la Iglesia Evangélica Filadelfia, El Culto. Para muchas personas es el centro de su vida: —"Es lo más importante de mi vida. Es la base de mi vida, la fuerza que recibo para vivir."—

Dos ideas son especialmente valoradas:
  • Los mensajes de solidaridad lanzados desde el culto: —"Sobre todo aquellos mensajes que hablan del sacrificio de la persona. El amor a los demás". "El enseñarme a ver las cosas bien, el enseñarme a ayudar a quien lo necesita, el enseñarme a estar donde se necesita."—
  • El apoyo emocional: —"Es tener a Dios cerca y tener una relación con Dios tipo amigo, tipo fuerza que está ahí contigo siempre, que te da fuerzas para salir adelante, que te da ilusión por las cosas, ánimo cuando lo necesitas, consuelo cuando estás triste; todo eso." "Yo en Selectividad me acuerdo que en matemáticas tenía dos partes que me sabía bien y dos partes a medias. Y voy a hacer las partes que me sabía bien y que no me salían, que no me salían. Veo las dos partes que no tenía bien y de repente ¡fum! sé hacerlas. Dicen, no, es mérito tuyo, sí, soy yo el que escribo el examen pero..."— Encontramos aquí el clásico esquema teológico en que los bienes son procedencia de Dios, mientras que los males proceden del hombre que desde su libre albedrío realiza acciones contrarias a la voluntad divina.

Pero también El Culto es criticado no sólo por personas contrarias a él, sino también por algunas/os jóvenes devotas/os, entendiéndose esta crítica como elemento de mejora, no de descalificación. Entre los aspectos destacados de las críticas están:

- Mensajes calificados de reaccionarios, especialmente de tipo sexista: —"No me interesa [El Culto] por lo que hablan contra las mujeres, por la forma de vivir su vida: la mujer al servicio del hombre, el marido tiene que ser fuerte. ¡Que yo he estudiado! y que a mí me han enseñado que la vida es para vivirla y no para servir a nadie, ni el hombre tiene que demostrar siempre que es el más fuerte."— O de oposición a instituciones que pueden promocionar al gitano: —"Que la Universidad… [gesto de desprecio] ésta es la verdadera Universidad; el destino ya está marcado. No sé, paranoias de ese tipo. Que el destino ya esta marcado y que la única Universidad es la del cielo, porque lo terrenal no es para ellos."—

- Visión maniqueista (estás conmigo o estás contra mí): —"Estar tranquilamente sentada y acabar diciendo ¡Dios mío! que este hombre quite el demonio… Y oír comentarios del tipo: estos recién llegados, tenemos que abrirles las puertas del cielo y que conozcan ésto, porque no están todavía dentro y conocen al demonio. El demonio estaba en nosotros por no asistir al Culto y ellos nos iban a enseñar."— Las/os jóvenes de alta promoción sociocultural suelen preferir un concepto de religiosidad menos exclusivista: —"Yo me considero ante todo cristiano. Hay quien dice: la iglesia verdadera es la Anglicana. Pues el que haya nacido en China y no ha conocido a los anglicanos se va al infierno. Pues no es justo y Dios es justo."—

Dado su carácter prevalente frente a otros planteamientos: —"Las leyes del hombre tienden a desaparecer. Yo soy cristiano y lo pone en la Biblia y lo creo"—, éste es otro tema polémico. Cualquier cambio social debe tener en cuenta la dimensión de religiosidad del pueblo gitano y el poder de la iglesia evangélica Filadelfia, considerada por buena parte del pueblo gitano legítima canalización de la voluntad divina. Ésta será, por tanto, un poderoso motor para cualquier cambio social que coincida con sus planteamientos y un obstáculo para cambios a los que se oponga.

Movimiento asociativo

La juventud gitana propugna una acción social para la promoción de su comunidad. Esto pasa en muchos casos por la organización de esta labor mediante movimientos asociativos. El movimiento asociativo es visto como una importante herramienta que, desde la unión, permite considerar a las/os jóvenes gitanos:

1.En primer lugar un grupo de iguales (jóvenes, con una preocupación por el pueblo gitano, con ideas nuevas y un elevado grado formativo). Estos jóvenes se ven como un grupo de iguales con los que intercambiar experiencias y constituir un refuerzo en la constitución de la nueva identidad gitana, especialmente ante la incomprensión de gran parte de su entorno gitano: —"Yo me siento diferente. Llegas aquí [Encuentro de jóvenes gitanos] y te das cuenta de que no soy la única." "Lo importante es… encuentros, a nivel de intercambiar experiencias: yo he tenido esta experiencia, ¿tú que opinas? ¡Ah! Esto. Comentarios, debates... "—

2.Otra función del movimiento asociativo es el apoyo a las salidas laborales. Muchos de ellos, desde su sensibilidad por la población gitana, optaron por estudiar carreras relacionadas con la intervención social, como Educación social, Magisterio… carreras con un altísimo nivel de paro. Si después de apostar por la formación y sufrir un cierto rechazo por algunos miembros de la sociedad gitana que les tildan de apayados, este esfuerzo no da sus frutos, supondrá una grave frustración en las/os jóvenes, y reafirmará a las personas gitanas más reticentes a la formación que piensan que ésta no sirve para nada. Por ello, desde el movimiento asociativo tiene que potenciarse:

  • Información sobre salidas profesionales. Una asociación bien organizada puede tener más capacidad de recabar información que una persona individual.
  • Posibilitar la formación. Muchas veces el nivel de formación de las/os jóvenes gitanos, aunque alto, no es competitivo en el mercado laboral. Se puede posibilitar la formación complementaria, desde con becas hasta con una información de qué cursos pueden ser los más útiles. En algunos casos la propia asociación puede organizar algún tipo de curso necesario para muchas/os jóvenes gitanas/os.
  • Apoyar las salidas profesionales: ofreciendo apoyo no sólo económico sino también de asesoría o de cobertura asociativa. Puede ser muy importante abrir vías de contacto con empresas o asociaciones que permitan una salida laboral a la población gitana.

3.Por otra parte, el asociacionismo se ve como un arma para luchar por la promoción tanto de la comunidad gitana en general: —"Estoy sensibilizada por mi pueblo. Para intervenir tienes que estar sensibilizado… me preocupa ver que realmente me necesitan"— como de la juventud en particular: —"Analizar la problemática de los jóvenes gitanos y decidir qué información necesita un joven gitano para mejorar su situación. Y ofrecerle alternativas y darle información."—

Muy especialmente consideran que una asociación puede hacer llegar a la comunidad gitana imágenes nuevas pues: —"El gitano tiene un poder de convocatoria. Los pocos ejemplos que salen sirven de referencia, están ahí." "Entre gitanos lo de los primos funciona". "En nuestra situación, que salgan uno o dos es, un poco, el espejo de otras formas de hacer las cosas, no es un obstáculo para hacer las cosas."—

No sólo habría que mostrarlo a la sociedad gitana. La sociedad paya-española disminuiría sus prejuicios si viese modelos gitanos de alta promoción sociocultural.

4
.También se señalan nuevos rumbos asociativos:
  • El servir como presión política: —"Nosotros, los gitanos, nunca hemos hecho política. Nos hemos dedicado a lo social. Pero nos hemos dado cuenta de que hay que jugar. Se había elegido un alcalde (en los sitios pequeños se vota a la persona, no al partido) que parecía majo, pero la verdad, nos ha salido rana. Decía unas cosas y ha hecho todo lo contrario. Le dijimos: mira, nosotros te hemos votado porque decías esto y lo otro, pero si sigues jodiéndonos, no te votamos; nosotros somos el 5% de los votos y un 5% de votos decide."—
  • La necesidad de ir más allá del mero asociacionismo como estrategia para salir de la marginalidad. Un asociacionismo donde: —"Todos los gitanos estuvieran integrados en la sociedad de forma igualitaria. Que las asociaciones gitanas se pudieran dedicar al arte, la cultura y no [solo] a procurar que los niños vayan al colegio."—

No obstante, se suele ser muy crítico con las asociaciones existentes que, en muchos casos, son percibidas como estructuras que luchan por las subvenciones y por los intereses de sus dirigentes: —"Sale una subvención del Estado y ¡a por las subvenciones! Y esas subvenciones se supone que se dedican a un fin social, pero sabes qué parte va a servir para un fin personal. Yo me compro un coche, o tal, o cual."— Formando determinadas camarillas: —"El que no tiene padrino no se bautiza. Hay un curso de tal, pues meto a primos, amigos, hermanos."—

Esta crítica es realizada por personas que están vinculadas a movimientos asociativos, por lo que debe ser entendida más que como un intento de deslegitimar el asociacionismo, como una necesidad de crítica constructiva que mejore el funcionamiento asociativo. Se suele señalar que la primera generación de dirigentes asociativos poco formados debe ir dejando paso a personas con más formación y capacidad de trabajo.

José Ángel Paniego García, Psicólogo Social.Publicado en Gitanos, Pensamiento y Cultura. Nº 9, abril 2001, pp. 24-30.