"La construcción de una Europa moderna, cohesionada y socialmente integrada pasa por la superación de los desequilibrios, no solo territoriales, sino también sociales. Es por ello, que la identificación de los factores que actúan como barreras para la igualdad entre géneros, así como la adopción de medidas de inserción realistas, pertinentes e innovadoras dirigidas a los colectivos excluidos son procesos básicos para promover un mercado de trabajo abierto a todos".

Fondo Social Europeo

 

Una nueva etapa para el empleo 
(2000-2006)

El empleo constituye uno de los temas prioritarios en la agenda política de la Unión Europea, especialmente a partir de la Cumbre de Essen (1994) cuando comienza a tomar cuerpo el impulso de políticas de empleo más activas y que presten especial atención a los grupos más vulnerables o en riesgo de exclusión.

En este contexto, los estados miembros adquieren por su parte el compromiso de impulsar y coordinar sus políticas de empleo y de evaluarlas anualmente a través de los Planes Nacionales de Acción para el Empleo, que deben de garantizar de modo más efectivo la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.

El año 2000 inauguró asimismo una nueva etapa con respecto al empleo a partir de la reforma de los Fondos Estructurales (2000-2006). Uno de ellos especialmente, el Fondo Social Europeo, contribuye en buena medida a reforzar estas nuevas directrices de la Unión Europea.

Reconocido como un derecho constitucional en los países de la Unión, el empleo es también una condición fundamental de promoción personal; sin embargo, este aspecto no siempre se encuentra suficientemente garantizado para algunos colectivos en riesgo de exclusión. En esta nueva etapa, es especialmente relevante la apuesta por favorecer la adaptación de las medidas y de los recursos globales a las necesidades especiales de estos grupos.


Anterior INICIO Siguiente